Una nueva investigación sugiere que los antivirales dirigidos al virus de Epstein-Barr podrían ofrecer una terapia eficaz contra la esclerosis múltiple con menos efectos secundarios que los actuales fármacos inmunosupresores.
Un estudio sobre las respuestas inmunitarias en personas con y sin esclerosis múltiple reveló que las células T CD4 en quienes padecen la enfermedad se dirigen principalmente a las proteínas producidas cuando el virus de Epstein-Barr se replica activamente. Las personas con esclerosis múltiple produjeron, en promedio, el doble de estas células.
Los hallazgos indican que los tratamientos actuales que eliminan las células B funcionan, en parte, al reducir la replicación viral. Los investigadores señalan que los fármacos que atacan directamente al virus podrían lograr resultados similares sin debilitar el sistema inmunitario.
Michael Levy, de la Facultad de Medicina de Harvard, afirmó que aún no existen buenos medicamentos contra el virus de Epstein-Barr, pero que es posible desarrollarlos. Añadió que dichos tratamientos podrían convertirse en la terapia específica más útil para la esclerosis múltiple.
Kjetil Bjornevik, de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, señaló que la mayoría de los investigadores coinciden ahora en que el virus desempeña un papel fundamental en la enfermedad. El trabajo fue publicado en Science Translational Medicine.