Un pequeño estudio ha descubierto que la terapia con células CAR-T podría ofrecer una nueva forma de controlar el VIH a largo plazo. El enfoque, que ya se utiliza para tratar ciertos tipos de cáncer, consiste en modificar las células inmunitarias del propio paciente.
Los investigadores están adaptando el tratamiento para el VIH tras observar señales positivas iniciales en dos personas. Las células modificadas parecen ayudar a controlar el virus sin necesidad de una intervención constante.