Expertos suecos destacan los riesgos de la IA generativa para el aprendizaje de los niños y la toma de decisiones de los adultos. El gobierno ha encargado a la Agencia de Salud Pública que investigue sus efectos.
Torkel Klingberg, profesor de neurociencia cognitiva en el Instituto Karolinska, señala que los niños y los jóvenes podrían dejar de verle el sentido a practicar habilidades cuando la IA proporciona respuestas rápidamente. Se pregunta por qué alguien dedicaría años a mejorar su escritura cuando la IA ya escribe mejor que el 95 por ciento de la población.
Katri Lindgren, emprendedora y asesora de EdTech, subraya la necesidad de proteger la competencia propia de las personas. Afirma que la IA debe ser un apoyo y no controlar el trabajo sin supervisión humana, y que los encuentros entre personas son necesarios para poner a prueba y desarrollar ideas.
A principios de julio, el gobierno encargó a la Agencia de Salud Pública recopilar información sobre los riesgos de la IA generativa para la salud mental de niños y jóvenes. Se esperan informes y recomendaciones para 2027. Un informe de la Fundación de Internet muestra que el 57 por ciento de los jóvenes de entre 8 y 19 años en Suecia han utilizado herramientas de IA.