El cierre del Estrecho de Ormuz por el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha impulsado un aumento del 7,5% en los precios globales de fertilizantes en la última semana, con la urea registrando un alza del 24%. Colombia, que importa la mayoría de estos insumos, enfrenta posibles impactos en su sector agropecuario. Expertos advierten que esto podría elevar los costos de producción en los cultivos.
El conflicto en Medio Oriente, exacerbado por el cierre del Estrecho de Ormuz, ha generado volatilidad en los mercados globales. Según el Green Markets Fertilizer Price Index de Bloomberg, los precios de fertilizantes aumentaron un 7,5% entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 2026. En particular, la cotización de la urea pasó de US$460 a US$570 por tonelada, un incremento aproximado del 24%, basado en el indicador US Gulf Nola Urea Granular Spot.
Latinoamérica depende en hasta un 90% de fertilizantes importados para su sector agropecuario. En Colombia, la urea representó el 27,8% de las importaciones de fertilizantes en 2025, según datos del Dane. El país importa alrededor de 2 millones de toneladas al año, que constituyen entre el 12% y el 30% de los costos totales de producción de cultivos, explicó Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC).
El Golfo Pérsico produce el 30% de la urea mundial, y el 45% del comercio global de fertilizantes pasa por Ormuz. César Palacio, gerente de Forteagro, señaló que los conflictos en estas zonas reducen la oferta y presionan los precios al alza, con incrementos estimados de entre US$80 y US$120 en la urea. Esto podría trasladarse a los precios de alimentos, piensos animales y otros productos.
Aunque Colombia obtiene urea principalmente de Trinidad y Tobago y Estados Unidos, el cierre afecta la economía general. Hay inventarios para 2-3 meses, pero cultivos como arroz, café, maíz y papa podrían resentirse si la situación persiste. Además, la urea ha subido un 62% desde diciembre de 2025, influida también por el conflicto Rusia-Ucrania.