Investigadores han creado el primer reloj nuclear funcional, utilizando las vibraciones de núcleos radiactivos de torio para medir el tiempo. El dispositivo marca un hito tras más de dos décadas de desarrollo y podría llegar a superar la precisión de los relojes atómicos actuales.
Thorsten Schumm, de la Universidad Tecnológica de Viena, dirigió el equipo que construyó el reloj incrustando átomos de torio en un cristal de fluoruro de calcio y sintonizando un láser ultravioleta con las transiciones energéticas de los núcleos. El sistema funciona a temperatura ambiente y no requiere vacío ni refrigeración extrema, a diferencia de los relojes atómicos. El prototipo pierde decenas de segundos cada mil millones de años, lo que es menos estable que los mejores relojes atómicos actuales. Los miembros del equipo lo describen como una prueba de concepto que puede perfeccionarse con mejores láseres y componentes electrónicos. El reloj ya se ha utilizado para buscar materia oscura mediante el seguimiento de pequeños cambios en los niveles de energía nuclear. Schumm calificó el logro como la culminación de entre 15 y 20 años de investigación.