Una misión del CNRS ha documentado el avanzado estado de deterioro de bidones radiactivos vertidos entre 1950 y 1990 frente a Galicia. El BNG exige al gobierno español que participe activamente en la investigación y evalúe su retirada.
El proyecto Nodssum, liderado por el CNRS y Ifremer, completó entre el 27 de mayo y el 28 de junio de 2026 una segunda expedición a bordo del buque Pourquoi Pas?. Los investigadores descendieron a más de 4.700 metros y constataron el deterioro de varios contenedores junto con fugas de su contenido.
El diputado del BNG Néstor Rego criticó la actitud del gobierno central: “Mientras Francia lidera una investigación científica de referencia internacional, el Gobierno central sigue instalado en la inacción”. Rego pidió colaboración con el CNRS y un plan para retirar los residuos si es seguro.
Entre 1950 y 1990 se vertieron más de 220.000 bidones con 140.000 toneladas de residuos radiactivos a unas 300 millas náuticas del cabo Fisterra. La misión también recogió muestras de agua, sedimentos y organismos para estudiar la dispersión de radionucleidos.