El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) está estudiando si el científico Mariano Barbacid incumplió su código de buenas prácticas al no revelar un conflicto de intereses en un artículo retirado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. El trabajo, sobre una terapia contra el cáncer de páncreas probada en ratones, fue retractado por no declarar que los autores son accionistas de Vega Oncotargets, la empresa que explotará la patente. A pesar de saberlo desde marzo, Barbacid no informó a la Fundación Cris, que recaudó 3,6 millones de euros en donativos.
El CNIO, buque insignia de la investigación oncológica en España, examina la situación de Mariano Barbacid, su investigador estrella y exdirector científico hasta 2011, tras la retirada del artículo publicado en la revista PNAS de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Los autores, Barbacid, Carmen Guerra y Vasiliki Liaki, no comunicaron que son accionistas de Vega Oncotargets, fundada en abril de 2024 para desarrollar la patente de una terapia experimental que curó cáncer de páncreas en 45 ratones. La carta de PNAS del 12 de marzo notificó a Barbacid el conflicto, pero la campaña de la Fundación Cris continuó hasta este martes, recaudando 3,685 millones de euros sin mencionar la empresa privada.
El código de buenas prácticas del CNIO, en su artículo 5.2, exige declarar conflictos de intereses reales o potenciales antes de publicaciones. Fuentes del centro indican que estudian medidas. Carmen Guerra, coautora, lo calificó de “problema administrativo” y afirmaron que el contenido científico sigue válido; han resubmitted el estudio.
Este episodio coincide con una investigación de Fiscalía Anticorrupción por un posible desfalco de 25-30 millones de euros en el CNIO, implicando al exgerente Juan Arroyo, defendido por Barbacid. Vega Oncotargets enfrenta problemas financieros y podría cerrar sin fondos.