La corporación estatal rusa de energía atómica Rosatom busca permisos para extraer uranio de la cuenca artesiana de Stampriet en Namibia mediante la inyección de ácido sulfúrico en el subsuelo. Este acuífero transfronterizo abastece de agua potable y riego a Namibia, Botsuana y Sudáfrica.
Headspring Investments, filial de Rosatom, ya ha perforado pozos de exploración cerca de Leonardville como parte de su propuesta del proyecto Wings. La empresa planea utilizar la lixiviación in situ para disolver el uranio de los depósitos de arenisca y bombear la solución a la superficie. Rosatom sostiene que el proceso utiliza productos químicos débiles comparables al vino tinto y que los acuíferos se restaurarán por sí mismos una vez finalizada la minería. Cita operaciones en Kazajistán como prueba de un impacto ambiental mínimo. El geólogo namibio Dr. Roy Miller y el Centro Internacional de Evaluación de Recursos de Aguas Subterráneas han advertido que el método conlleva el riesgo de una contaminación irreversible del acuífero. Señalan que las fracturas en la roca y la alta presión del agua podrían propagar los contaminantes a los países vecinos. Namibia canceló los permisos de perforación anteriores de Rosatom en 2021 después de que los inspectores encontraran infracciones. El político local Tobie Aupindi insta ahora al gobierno a volver a emitir los permisos rápidamente por motivos económicos.