El embajador de Alemania en Sudáfrica, Andreas Peschke, se ha convertido en la envidia del cuerpo diplomático por sus discursos fluidos en isiZulu. En una entrevista reciente en Ciudad del Cabo, abordó las relaciones bilaterales, el comercio y los desafíos de inversión. Destacó el papel de Alemania como el segundo mayor socio comercial de Sudáfrica.
El embajador alemán Andreas Peschke comenzó a estudiar isiZulu cuando era un joven estudiante de estudios africanos en Alemania, inspirado por la transición de Sudáfrica y Nelson Mandela. Llegó en septiembre de 2021 y practicó extensamente el isiZulu para alcanzar la fluidez. También comenzó clases de Sepedi debido a su uso en Pretoria y aprendió afrikáans de sus compañeros de clase. Aprender idiomas locales, dijo, “es una gran manera de valorar la diversidad de Sudáfrica, de acercarse a la gente y de abrir una conversación”. Se basó en la máxima de Mandela: “si hablas un idioma que una persona entiende, llegas a su mente. Si intentas hablar su propio idioma, llegas a su corazón”. La gente aprecia el esfuerzo como una señal de respeto. El comercio alcanzó más de 294.000 millones de rands el año pasado, detrás de los 642.000 millones de China; la UE representa cerca del 40%. Más de 600 empresas alemanas operan en Sudáfrica, proporcionando más de 100.000 empleos directos y el doble de forma indirecta. Las inversiones recientes incluyen la expansión de 4.200 millones de rands de BMW en Rosslyn en 2023 y la mejora de las instalaciones de BASF en Durban. Los desafíos incluyen la infraestructura, la escasez de mano de obra cualificada, la burocracia y el B-BBEE. Peschke señaló que la implementación del B-BBEE puede ser burocrática: “todo el mundo entiende la necesidad de la transformación, pero quizás parte de la implementación... está ralentizando la inversión”. Sugirió valorar más la creación de empleo u ofrecer períodos de gracia para los nuevos inversores. Alemania ha invertido más de 50.000 millones de rands en la Asociación para una Transición Energética Justa. Los acuerdos recientes cubren la fiebre aftosa con los ministros Alois Rainer y John Steenhuisen. Está previsto un nuevo ejercicio naval conjunto, Good Hope. Las relaciones siguen una buena trayectoria, siendo Sudáfrica el principal socio comercial africano de Alemania.