La Fundación Gerocultura estrenó con éxito 'La Isla de los Viejos', segunda pieza de su Trilogía de la Vejez, que profundiza en la soledad y exclusión social de los adultos mayores. La obra, creada con aportes de un elenco mayor de 60 años, entrelaza ficción y realidades personales para narrar sus experiencias. Dirigida por Carlos Aedo, resalta la necesidad de espacios artísticos que empoderen a este grupo etario.
En el marco de su Trilogía de la Vejez, la Fundación Gerocultura presentó 'La Isla de los Viejos', una obra que aborda las preocupaciones y anhelos de los adultos mayores mediante un proceso creativo colaborativo. El montaje, dirigido por Carlos Aedo, quien también es director ejecutivo de la fundación, explora el aislamiento social al mostrar cómo muchos mayores son confinados a espacios impropios y sin autonomía. "Profundizar en el fenómeno del aislamiento social, mostrando cómo muchas personas mayores son relegadas a espacios determinados, impropios y carentes de autonomía", explicó Aedo.
La producción cuenta con un elenco de cinco actores mayores de 60 años: Corina Posada, Julio Ramírez, Pelusa Troncoso, Óscar Zimmermann y Lorena Prada. Sus emociones y deseos impulsaron la narrativa, con diálogos y monólogos inspirados en fragmentos íntimos de sus vidas. La trama sitúa a estos personajes en una isla tras un evento distópico, donde deben organizarse, recordar sus historias y visualizar futuros anhelados. Elementos como cámaras, proyecciones y archivos personales enriquecen la escenografía, simbolizando la exclusión más allá de lo social.
Fundada hace ocho años, Gerocultura busca visibilizar la realidad de las personas mayores en un contexto de deshumanización creciente. A través de propuestas artísticas, fomenta vínculos intergeneracionales y refuerza la autonomía. Aedo criticó el exceso de cuidado protector: "Hay un exceso de cuidado hacia este grupo etario. Se les dice que no salgan de casa porque se pueden enfermar o caer, y así los vamos limitando". Los talleres dramatúrgicos ofrecen desarrollo integral, posicionando a los participantes como agentes de cambio.
La obra se presentó en seis funciones agotadas en la Galería del CA660, demostrando la relevancia de estas temáticas y la vitalidad de sus protagonistas.