El Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount anunciaron la integración de sus proyectos educativos para formar el Gimnasio Marymount Campestre, una nueva institución que unirá procesos académicos, administrativos y formativos. Esta decisión surge de un análisis conjunto y busca fortalecer un modelo educativo compartido para hombres y mujeres. El proceso se desarrollará en etapas con comunicación transparente hacia las familias.
El Gimnasio Campestre y el Colegio Marymount han decidido unir fuerzas para dar vida al Gimnasio Marymount Campestre. Esta integración, aprobada por el Consejo Directivo de la Fundación Gimnasio Campestre y la Junta de Directores de la Fundación Nuevo Marymount, responde a una visión estratégica de largo plazo tras un período de planeación conjunta.
La nueva entidad combinará equipos de trabajo, prácticas pedagógicas y valores comunes, con el objetivo de consolidar un enfoque formativo integral. Según las instituciones, esta unión complementará sus metodologías educativas y enriquecerá la oferta académica disponible. El director general del nuevo colegio, Juan Antonio Casas Pardo, enfatizó que "la nueva institución surge a partir de la integración de la trayectoria, identidad y principios de ambos colegios, y que este proceso abre una nueva etapa en su desarrollo educativo".
Entre los pilares que guiarán al Gimnasio Marymount Campestre se encuentran la formación en valores, el respeto a la dignidad humana, el servicio comunitario, la excelencia académica, la libertad responsable, el compromiso con Colombia y la promoción de una ciudadanía global.
Este anuncio ocurre en un contexto desafiante para la educación privada en Colombia. Datos de la Asociación de Colegios Privados de Colombia (Acopricol) indican que alrededor de 800 instituciones han cerrado desde 2020, incluyendo 35 en Bogotá solo en 2025. Juan Pablo Santiesteban, vicepresidente de Acopricol, describió la situación como "un problema estructural que se viene acumulando desde hace años", destacando la caída en matrículas de un 90-95% pre-pandemia a cerca del 60% actual. La participación de la educación privada en el sistema educativo ha disminuido drásticamente del 68% anterior, afectando especialmente a colegios que atienden a familias de estratos bajos, donde factores como la inflación y el alza del salario mínimo impulsan el traslado a escuelas públicas.