La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentaron el Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, con incentivos fiscales y financiamiento por hasta 6 mil millones de pesos. El plan busca renovar una flota con antigüedad promedio de 19 años, mejorar la seguridad vial y reducir emisiones contaminantes. Fabricantes y transportistas han recibido la iniciativa de manera positiva.
Durante la conferencia matutina de este 27 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por Marcelo Ebrard, secretario de Economía, anunció el Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, integrado al Plan México. El paquete incluye 2 mil millones de pesos en depreciación acelerada para la compra de autobuses y camiones nuevos fabricados en México, más 250 millones de pesos vía Nacional Financiera que podrían generar hasta 4 mil millones adicionales en crédito, sumando 6 mil millones de pesos en total. La flota actual tiene un promedio de 19 años de antigüedad, con tecnologías obsoletas, altas emisiones y bajos estándares de seguridad. El sector mueve más del 80% de las mercancías y pasajeros en el país, e involucra a unas 200 mil personas. Sheinbaum afirmó: “Se trata de un programa muy importante que nos ayudará a reducir contaminantes y a mejorar las condiciones del autotransporte de carga, al tiempo que hace que se produzcan más vehículos en México y que se amplíe la cadena de producción”. Ebrard agregó: “El objetivo es proteger el empleo y el ingreso de miles de familias mexicanas... Necesitamos fortalecer las condiciones de seguridad a los conductores y peatones, reducir emisiones y proteger a nuestra industria nacional frente a la importación de vehículos usados; esto es piso parejo”. El programa establece precios estimados para importaciones de vehículos usados desde Estados Unidos para evitar subvaluaciones, una nueva Norma Oficial Mexicana de seguridad con cinturones, espejos y más, y financiamiento de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y Nafin. Líderes del sector aplaudieron: Alejandro Malagón, de CONCAMIN, lo vio como “señal positiva para el sector industrial”; Rogelio Arzate, de ANPACT, como “señal positiva para la modernización del parque vehicular”. Asociaciones como CANACAR, CANAPAT, ANTP y otras coincidieron en su respaldo.