El primer ministro Sébastien Lecornu presentó la nueva hoja de ruta energética de Francia el jueves 12 de febrero desde un sitio hidroeléctrico en el Jura. Este documento, el tercer programa plurianual de energía (PPE3), establece directrices para 2025-2035 y confirma un gran relanzamiento nuclear mientras reduce los objetivos para la eólica terrestre y la solar. Pretende liberar a Francia de la dependencia de los combustibles fósiles.
El primer ministro Sébastien Lecornu eligió una ubicación simbólica para detallar las principales líneas del PPE3: la presa de Vouglans y la central hidroeléctrica de Saut-Mortier en el valle del Ain en el Jura. Esta presentación, celebrada el jueves 12 de febrero, llega tras más de dos años de retraso en la finalización de este documento estratégico, largamente debatido debido a intensas batallas políticas. El PPE3, que se publicará en un decreto en el Journal officiel el viernes 13 de febrero, define los objetivos de consumo y producción para los sectores energéticos durante 2025-2035. Según un resumen consultado, aborda el «desafío del siglo», como lo describe el gobierno: posicionar a Francia como la primera gran nación industrial en liberarse de los combustibles fósiles. Las directrices clave incluyen la confirmación de un relanzamiento masivo de la nuclear, el sector prioritario. Sin embargo, reduce las ambiciones para el despliegue de eólica terrestre y solar fotovoltaica respecto a versiones anteriores. Esta elección refleja las prioridades del gobierno en el contexto de la transición energética.