Las autoridades de Guangzhou publicaron el miércoles nuevas normativas para la protección del patrimonio del té de la mañana, que entrarán en vigor el 1 de mayo y exigirán a las casas de té que declaren si su dim sum se elabora mediante métodos tradicionales en el propio establecimiento. La norma ha generado un debate en Hong Kong sobre la transparencia en la preparación de alimentos similares. El legislador del sector de la restauración, Jonathan Leung Chun, calificó la discusión de necesaria, pero instó a distinguir entre las cocinas centrales y las comidas precocinadas.
Las autoridades de Guangzhou publicaron el miércoles nuevas normativas para la protección del patrimonio del té de la mañana, que entrarán en vigor el 1 de mayo. Las reglas exigen que los operadores indiquen explícitamente si sus platos de dim sum están elaborados mediante métodos tradicionales en el establecimiento o por medios no tradicionales.
La legislación también estipula un estricto margen de frescura de 24 horas desde la producción hasta el consumo para los artículos elaborados de forma tradicional, con el fin de preservar el patrimonio cultural inmaterial.
La norma ha generado un debate en Hong Kong y ha suscitado peticiones de transparencia sobre cómo se preparan comidas similares en la región. El legislador del sector de la restauración, Jonathan Leung Chun, señaló que la medida de Guangzhou ha encendido un debate necesario, pero hizo hincapié en evitar confundir las “cocinas centrales” con las “comidas precocinadas”, lo cual calificó de injusto para la industria local.
Leung observó que muchos de los grandes grupos de restauración de Hong Kong utilizan cocinas centrales durante las horas punta para procesos de preelaboración estándar, como el corte y el sazonado, con el fin de garantizar una calidad y una higiene constantes. “Esto es una extensión de la propia cocina del restaurante y no la muerte del oficio, y difiere significativamente de las comidas listas para consumir, congeladas y procesadas en fábrica”, afirmó Leung. “Debemos aclarar esta distinción para evaluar con precisión la supervivencia del dim sum artesanal”.