Una investigación pública sobre el incendio más mortífero ocurrido en Hong Kong en décadas ha puesto de manifiesto la confusión entre las agencias gubernamentales sobre sus funciones en la supervisión de grandes proyectos de renovación. Un oficial del cuerpo de bomberos testificó el miércoles que su departamento no era responsable de gestionar las quejas sobre materiales de construcción inflamables debido a la falta de conocimientos técnicos en materia de construcción.
Un comité independiente celebró el miércoles una audiencia probatoria pública sobre el desastre en Wang Fuk Court, en Tai Po. Michael Yung Kam-hung, subdirector del Departamento de Servicios de Bomberos, testificó que su departamento descubrió irregularidades durante la reforma exterior del complejo, pero no emprendió acciones legales al no poder determinar qué materiales o disposiciones eran fundamentales para el proyecto.
“No sabemos cómo afectaría al progreso del proyecto si decidimos arbitrariamente que no se pueden utilizar ciertos materiales”, declaró ante el comité que investiga el desastre. Yung añadió que existía un acuerdo tácito entre los departamentos sobre qué autoridad debía ocuparse de las cuestiones de seguridad contra incendios.
Horas después de la audiencia, el Departamento de Servicios de Bomberos anunció que pondría en marcha este mes un nuevo mecanismo para gestionar casos de seguridad contra incendios en edificios. Los casos que recaigan bajo la jurisdicción de otras unidades gubernamentales serán remitidos al departamento más apropiado para su seguimiento, previo consentimiento del denunciante. Si el departamento correspondiente se opone, el caso será elevado a la dirección superior para una coordinación interdepartamental.