La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha condenado a Brasil por tercera vez por violaciones durante la dictadura militar, en el caso de Denise Crispim y Eduardo Leite, conocido como Bacuri. La sentencia, emitida en julio de 2025 y divulgada en diciembre, responsabiliza al Estado por no realizar una investigación oportuna y efectiva. Denise, torturada estando embarazada en 1970, describe el proceso de recolección de pruebas como dramático.
Denise Crispim, de 76 años, fue arrestada y torturada en julio de 1970 cuando tenía seis meses de embarazo. Su compañero, Eduardo Leite, o Bacuri, militante de la ALN (Alianza Libertadora Nacional), fue capturado en agosto del mismo año y ejecutado por el régimen el 8 de diciembre de 1970, tras 109 días de tortura, el período más largo registrado para un preso político.
Al recibir el cuerpo de Bacuri, Denise sintió una continuación de la violencia: «Tengo la impresión de que quien ejecutó a Eduardo estaba allí. Hay una satisfacción en presentar el cuerpo sin revelarse como uno de los autores. Es casi una continuación de la tortura».
El caso, presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2012 por Cejil, derivó en un informe en septiembre de 2021 con recomendaciones no cumplidas, pasando a la Corte Interamericana en 2022. La sentencia reconoce violaciones contra Denise, su hija Eduarda y su esposo Leonardo Ditta, incluyendo violencia de género, pues Denise dio a luz bajo custodia en un hospital militar.
«El proceso de producción de pruebas fue muy doloroso e injusto. El Estado tenía toda la documentación, incluidas fotos de los torturados. Tenían todas las pruebas en mano, pero es la víctima quien tiene que probarlo», dijo Denise, que vive en Italia desde los años 70.
Carolina Cyrillo, profesora de derecho en la UFRJ y la UBA, enfatiza que el Estado debe producir pruebas: «Está obligado a producir pruebas en busca de la verdad». El NIDH, coordinado por ella, destacó la perspectiva de género. Carla Osmo, de Unifesp, señala el impacto prolongado en la vida familiar.
Esta es la tercera condena de Brasil por la Corte Interamericana por crímenes de la dictadura, tras los casos de Araguaia (2010) y Vladimir Herzog (2018). La Ley de Amnistía de 1979 se considera un obstáculo para la verdad. En el STF, hay acciones pendientes para revisar la ley, con relatores como Dias Toffoli, Alexandre de Moraes y Flávio Dino.
La historia de Denise y Bacuri inspiró la película «Repare Bem» de 2013. Denise espera que la sentencia ayude a procesar el duelo con su hija: «Quiero que podamos elaborarlo mejor juntas».