El ex presidente polaco Lech Wałęsa habló en Miami ante exiliados cubanos, advirtiendo sobre las complejidades de pasar de una dictadura comunista a la democracia. Basado en su experiencia en Polonia, instó a aprovechar el momento político actual, pero prepararse para intereses estadounidenses. Enfatizó evitar una guerra civil a toda costa.
Lech Wałęsa, quien lideró el movimiento que puso fin al régimen comunista en Polonia en 1989 y ganó las primeras elecciones libres en más de 40 años, habló el jueves en el Museo de la Diáspora Cubana en Miami. Como laureado con el Premio Nobel de la Paz, Wałęsa se dirigió a exiliados cubanos sobre la difícil transición que enfrentarían si logran derrocar la dictadura en la isla, establecida hace más de 60 años.
En su discurso, Wałęsa aconsejó aprovechar el momento político representado por Donald Trump, aunque aclaró que el presidente de EE.UU. actúa por intereses estadounidenses, no cubanos. 'Necesitan aprovechar a Trump porque se mueve en la dirección correcta, pero recuerden que se mueve en la dirección de los intereses de EE.UU., no de los intereses cubanos. Así que deben prepararse para que todo esto converja', dijo.
Wałęsa comparó la situación con la de Polonia, que se benefició de la presencia del papa Juan Pablo II pero enfrentó desafíos para sanar divisiones políticas. Mencionó fechas clave como el 20 de mayo, aniversario de la inauguración de la República cubana, y el 11 de julio, que conmemora protestas masivas. Advertó que, aunque una victoria rápida es posible, se debe evitar una guerra civil.
El contexto incluye arrestos recientes en Cuba, como los de Kamil Zayas y Ernesto Ricardo Medina, líderes del proyecto de redes sociales independiente El4tico, acusados de propaganda contra el orden constitucional y incitación a delitos. Otros jóvenes, como Lara Crofs, Yulieta Hernández, Yoandi Montiel y Sulmira Martínez, han sido encarcelados por expresar opiniones críticas. Wałęsa subrayó que el cambio depende en gran medida de los cubanos internos, y que la intervención externa conlleva altos costos políticos.