Cuba se acerca a un momento decisivo con el Congreso del Partido Comunista en 2026, donde la élite debe optar por reformas tempranas o enfrentar una emergencia permanente debido a los apagones estructurales y el agotamiento económico.
El artículo de opinión de Khanh Vu Duc, profesor de la Universidad de Ottawa, publicado en Havana Times el 22 de enero de 2026, urge a la élite cubana a considerar reformas políticas y económicas ante la crisis energética. Aproximadamente el 40% del suministro de energía de la isla dependía de Venezuela, pero ahora está interrumpido, convirtiendo los apagones en un problema estructural en lugar de episódico. El agotamiento económico, el declive demográfico por emigración y el apoyo externo menguante han hecho que la continuidad ya no sea la opción menos costosa.
Encuestas reportadas por medios independientes cubanos indican que una clara mayoría de los jóvenes cubanos apoyaría el pluralismo político si trae estabilidad económica y oportunidades. Vu Duc compara la situación con las reformas Đổi mới de Vietnam en 1986, que surgieron de una necesidad de supervivencia tras el abandono soviético, y el colapso de Venezuela bajo Nicolás Maduro, impulsado por fragmentación interna más que solo sanciones.
El autor enfatiza que los resultados se deciden dentro de los sistemas políticos, no se imponen desde fuera. Rusia y China carecen de capacidad e incentivo para sostener la estagnación cubana indefinidamente, mientras que Estados Unidos puede moldear incentivos. Dirigiéndose a los tecnócratas cubanos, Vu Duc argumenta que la reforma no es traición, sino administración responsable, protegiendo la soberanía y la dignidad social. Propone expandir el espacio para empresas, despenalizar la disidencia e invitar observadores neutrales como pasos iniciales. Un Congreso del Partido Comunista libre y próspero emergerá de la elección: reforma o apagón.