En su análisis, Carlos Fernando Villa Gómez destaca los desafíos del mercadeo en 2026, un año marcado por elecciones en Colombia y eventos globales como la Copa del Mundo. Subraya la importancia de diferenciar el marketing político a largo plazo del electoral enfocado en ganar votos. Anticipa que las comunicaciones serán clave en un entorno dominado por redes sociales y la inteligencia artificial.
Carlos Fernando Villa Gómez, en su columna publicada el 17 de enero de 2026 en La República, reflexiona sobre el panorama del mercadeo en un año que promete ser intenso. Describe 2026 como un período de análisis, propósitos y retos, influenciado por la política electoral, el deporte y el proceso venezolano, que impactará el comportamiento de los mercados.
Villa Gómez señala que el manejo de las comunicaciones de mercadeo enfrentará los mayores retos, dada la proliferación de medios digitales, redes sociales, encuestas y la inteligencia artificial. Cita el 'voz a voz' o boca a boca como factor de alta credibilidad. Insiste en la necesidad de refrescar la distinción entre marketing político y electoral: el primero busca formar conciencia y seguidores a largo plazo para influir en la opinión pública sobre actores, partidos o gobiernos; el segundo es una táctica específica para captar votos en campañas.
En ambos casos, enfatiza la repetición de mensajes, la selección adecuada de medios y la distribución presupuestal cuidadosa. Recomienda usar un medio principal con al menos tres de apoyo, estimulando emociones y razones según el segmento objetivo y la competencia. Recuerda que 'todo y todos comunican', y no es posible no hacerlo.
El autor espera que 2026 traiga bien al país, con un retorno al desarrollo verdadero, respeto y seriedad, en medio de la polarización actual que, según él, ha sido agravada por el enfoque excesivo en el marketing electoral.