El exalcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández, murió de mesotelioma, un tipo de cáncer que afecta los tejidos que recubren órganos como los pulmones, el corazón y los testículos. Esta enfermedad, conocida por su rápido avance y falta de cura, se relaciona frecuentemente con la exposición al asbesto. Su fallecimiento, ocurrido siete días después de solicitar licencia, ha conmocionado a México.
Mauricio Fernández, alcalde de San Pedro Garza García en Nuevo León, solicitó licencia hace siete días y falleció debido al mesotelioma, un cáncer agresivo diagnosticado en sus pulmones. Según la Clínica Mayo, el mesotelioma inicia como una proliferación de células en el mesotelio, la delgada capa de tejido que cubre órganos internos. El tipo pleural, como el de Fernández, afecta el tejido alrededor de los pulmones, aunque también puede presentarse en el abdomen, el corazón o los testículos.
Esta enfermedad es mortal por el rápido e irregular crecimiento de células malignas, que forman tumores que invaden tejidos sanos y se diseminan. No existe cura, pero los síntomas varían según la ubicación: en los pulmones incluyen dolor en el pecho, tos dolorosa, falta de aire, cansancio, pérdida de peso y náuseas; en el corazón, problemas respiratorios y dolor torácico; en los testículos, hinchazón o tumores.
El principal factor de riesgo es la exposición al asbesto, un mineral usado en aislantes, frenos y tejas, con un período de latencia de 15 a 40 años o más. Otros riesgos incluyen convivir con trabajadores expuestos, antecedentes familiares o radioterapia previa en el pecho. Profesiones de alto riesgo abarcan mineros, electricistas, plomeros, trabajadores en demoliciones, mecánicos de frenos y personal militar específico.
Para prevenirlo, se recomienda usar equipo protector como máscaras y lentes, cambiarse de ropa laboral y lavarse con jabón al llegar a casa. El diagnóstico implica exámenes físicos, radiografías, tomografías y biopsias. Los tratamientos posibles son cirugía para remover tejido dañado, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapia dirigida, aunque no garantizan la eliminación del cáncer.