El director del equipo Mercedes, Toto Wolff, declaró que un fallo técnico provocó que George Russell cayera del sexto al vigésimo puesto en la salida del Gran Premio de Hungría.
El problema ocurrió cuando el nuevo motor de Russell no respondió a las entradas del acelerador justo antes de que se apagaran los semáforos. El coche entró en modo anti-calado y Russell cayó a la parte trasera del pelotón en la primera curva.
Wolff explicó que Russell aplicó aproximadamente un 10 por ciento de aceleración, pero el motor alcanzó el máximo de revoluciones antes de perder potencia. Russell describió que el motor se aceleró de forma incontrolada cuatro segundos antes de la salida a pesar de sus acciones.
Russell se recuperó para terminar séptimo tras adelantar a varios coches. Ahora se encuentra a 59 puntos de su compañero de equipo Kimi Antonelli en el campeonato tras 11 rondas.