El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada solicitó medidas de apoyo a México para abordar las desapariciones, que podrían clasificarse como crimen de lesa humanidad. La Secretaría de Relaciones Exteriores rechazó el informe por considerarlo sesgado y omitir avances del gobierno. El comité cita más de 6 mil 200 cadáveres en fosas clandestinas como evidencia de la crisis.
El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED) pidió este jueves a la ONU considerar medidas para ayudar al gobierno mexicano en la prevención, investigación y erradicación de las desapariciones forzadas. Según Juan Albán-Alencastro, presidente del comité, "el derecho internacional no exige que los crímenes de lesa humanidad se produzcan a escala nacional o sean orquestados en las altas esferas del Gobierno, lo que importa es la magnitud, el patrón de los ataques y el hecho de que se dirijan contra la población civil".
El informe destaca el hallazgo continuo de fosas clandestinas con más de 6 mil 200 cadáveres y 76 mil restos humanos, en su mayoría no identificados. El CED lamenta que, pese a visitas en 2021 y medidas adoptadas, la situación no ha mejorado sustancialmente y las autoridades siguen desbordadas. Muchas desapariciones ocurren en el contexto de la guerra contra las drogas, perpetradas por grupos delictivos, aunque en algunos casos hay indicios de participación de funcionarios públicos.
La solicitud se envió al secretario general António Guterres para la Asamblea General, proponiendo cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia en búsquedas, análisis forense e investigaciones de vínculos con el crimen organizado.
La SRE rechazó el informe por "sesgado", señalando que reconoce la ausencia de una política federal para tales actos. Afirmó que la actual administración no tolera desapariciones y ha impulsado reformas. México está abierto a cooperación técnica internacional, pero no bajo premisas que no reflejen su realidad, según el comunicado.