En febrero de 2025, Microsoft presentó la computadora cuántica Majorana 1, desatando un intenso debate en el campo de la computación cuántica. El dispositivo se basa en qubits topológicos fundamentados en modos cero de Majorana, que prometen mayor resistencia a errores, pero enfrenta escepticismo sobre su funcionalidad. Los críticos cuestionan las pruebas, mientras que Microsoft avanza con datos adicionales y progresos.
El anuncio de Microsoft de la computadora cuántica Majorana 1 en febrero de 2025 marcó un audaz paso en la tecnología cuántica, pero rápidamente encendió la controversia. El sistema utiliza qubits topológicos, que teóricamente ofrecen una protección superior contra errores en comparación con otros tipos de qubits. Estos qubits se construyen alrededor de los esquivos modos cero de Majorana (MZMs), una búsqueda que Microsoft ha seguido durante años con resultados mixtos.
Los contratiempos pasados alimentaron el escrutinio. En 2021, un artículo de Microsoft en Nature que afirmaba evidencia de bloques de construcción para qubits topológicos fue retirado debido a fallos analíticos. Un experimento de 2023 en un precursor de Majorana 1 también atrajo fuertes críticas de expertos.
El artículo de Nature de 2025 sobre Majorana 1 se publicó junto con una inusual nota editorial de la revista, que afirmaba que los resultados "no representan evidencia de la presencia de modos cero de Majorana en los dispositivos reportados". Sin embargo, el comunicado de prensa de Microsoft afirmaba lo contrario, reclamando un avance.
En marzo, en la Cumbre Global de la American Physical Society en Anaheim, California, el investigador de Microsoft Chetan Nayak presentó nuevos datos para abordar las dudas. No obstante, críticos como Henry Legg de la Universidad de St Andrews en el Reino Unido siguieron sin convencerse. "Los datos que presentaron entonces y desde entonces simplemente no muestran un qubit topológico funcional. Ni siquiera muestran los bloques de construcción básicos de un qubit topológico", dijo Legg.
Nayak describió la respuesta de la comunidad como un "debate reflexivo y un compromiso inquisitivo". Para julio, Microsoft publicó mediciones adicionales, que Eun-Ah Kim de la Universidad de Cornell en Nueva York vio de manera positiva. "[Estoy] muy contenta de ver el progreso", señaló.
El proyecto ha avanzado a la fase final de la Iniciativa de Evaluación Cuántica de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE.UU., con el objetivo de validar la computación cuántica escalable. Nayak calificó el año como "transformador", con planes para un sucesor más grande de Majorana 1. Aun así, Legg advirtió que "la física fundamental no respeta los plazos establecidos por las grandes empresas tecnológicas".
Esta tensión continua resalta los desafíos para lograr sistemas cuánticos confiables, equilibrando afirmaciones audaces con pruebas rigurosas.