La NASA ha detallado un esfuerzo plurianual para establecer una base permanente en la Luna, cerca de su polo sur. El anuncio del 26 de mayo esbozó las misiones iniciales no tripuladas que comenzarán a finales de este año.
La agencia planea tres fases que se extenderán hasta 2036. La primera fase, que finalizará en 2029, se centra en asegurar el acceso fiable a la superficie lunar. La segunda fase apunta a una capacidad operativa inicial para 2032, seguida de la construcción de una base que abarcará cientos de kilómetros cuadrados en la fase final.