Nuevas simulaciones informáticas indican que una colisión masiva antigua creó la cuenca Aitken-Polo Sur de la Luna y esparció material del manto profundo por zonas consideradas para futuros aterrizajes de Artemis.
Investigadores del Centro para el Origen y la Evolución Lunar del Southwest Research Institute utilizaron modelos para reconstruir el evento. Los estudios muestran que un impacto en ángulo bajo de un objeto diferenciado con un núcleo de hierro produjo la forma alargada de la cuenca y expulsó rocas de la corteza y del manto.
El Dr. William Bottke, director del centro, afirmó que la colisión pudo haber excavado porciones del manto lunar. Los depósitos de este material parecen estar mezclados a lo largo de la cuenca y su manto de eyección, con algunas zonas potencialmente accesibles en las regiones del polo sur.
Documentos complementarios publicados en Science Advances y en el Journal of Geophysical Research: Planets detallan cómo impactos posteriores podrían haber llevado rocas del manto a la superficie. Los hallazgos proporcionan objetivos para misiones robóticas y tripuladas destinadas a estudiar la historia temprana de la Luna.