Investigadores han rastreado los orígenes de diversas rocas espaciales primitivas hasta una trampa de polvo situada justo fuera de la órbita de Júpiter. Los hallazgos provienen de simulaciones informáticas que coinciden con las composiciones de meteoritos encontrados en la Tierra. Sugieren que esta región produjo múltiples generaciones de planetesimales a lo largo de millones de años.
Un estudio del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar muestra que un anillo de mayor presión de gas más allá de Júpiter atrapó polvo y guijarros. Esto permitió que los planetesimales se formaran con composiciones variadas entre dos y cuatro millones de años después de que el Sistema Solar comenzara hace 4.600 millones de años.