Astrónomos han identificado un extraño sistema planetario a 190 años luz de la Tierra que presenta un Júpiter caliente compartiendo su órbita con un mini-Neptuno más cercano a la estrella. Esta configuración se consideraba casi imposible. Nuevas observaciones del telescopio espacial James Webb ofrecen perspectivas renovadas sobre cómo se formaron estos planetas.
El sistema, centrado en la estrella TOI-1130, fue detectado por primera vez en 2020 utilizando datos del Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS) de la NASA. El mini-Neptuno completa una órbita cada cuatro días, mientras que el Júpiter caliente tarda ocho días. Los investigadores señalaron que los Júpiter calientes suelen carecer de compañeros cercanos debido a su fuerte influencia gravitatoria.