El telescopio espacial James Webb de la NASA ha observado la supertierra 55 Cancri e y ha hallado pruebas de una atmósfera rica en hidrógeno. El planeta, situado a 41 años luz de la Tierra, tiene una superficie lo suficientemente caliente como para fundir roca debido a su órbita extremadamente cercana a su estrella.
Los investigadores utilizaron el telescopio para observar cinco eclipses del planeta, que mide aproximadamente 1,88 radios terrestres y tiene una masa ocho veces superior a la de la Tierra. Completa una órbita en cerca de 0,7 días. Los datos mostraron abundante monóxido de carbono junto con menores cantidades de dióxido de carbono y grandes cantidades de hidrógeno.
Los hallazgos, enviados para su publicación en Nature Astronomy, sugieren que la atmósfera se forma a partir de gases que escapan del interior fundido del planeta. Las variaciones observadas podrían deberse a la desgasificación volcánica o a nubes temporales.
Una cita del estudio indica que los resultados apuntan a un interior con una fugacidad de oxígeno relativamente baja, lo que resulta coherente con la desgasificación de un océano de magma reducido. El planeta fue identificado por primera vez en 2004.