Investigadores han resuelto un enigma de larga data sobre la aparente tasa de rotación cambiante de Saturno. Las observaciones del telescopio espacial James Webb muestran que la aurora del planeta impulsa un ciclo autosostenido de calentamiento atmosférico y vientos. Los hallazgos se publicaron en la revista Journal of Geophysical Research: Space Physics.
Durante años, las mediciones de la sonda Cassini de la NASA en 2004 habían sugerido que la tasa de rotación de Saturno cambiaba con el tiempo. Los planetas no pueden alterar sus tasas de rotación tan rápidamente, lo que dejó a los científicos desconcertados. Un estudio de 2021 había señalado que los vientos atmosféricos afectaban las señales aurorales, pero no pudo identificar la causa de esos vientos.