Nuevas observaciones del telescopio espacial James Webb han proporcionado vistas detalladas del gas que alimenta a un agujero negro supermasivo en la galaxia NGC 4696. Los datos muestran filamentos que canalizan material hacia un disco en rotación alrededor del agujero negro. Los investigadores afirman que los hallazgos respaldan un ciclo de combustible autorregulado.
Un equipo internacional dirigido por la Université de Montréal utilizó el instrumento NIRSpec del JWST para observar la galaxia NGC 4696 durante casi ocho horas. Las imágenes permitieron resolver una estructura en forma de S como un disco giratorio de casi 800 años luz de diámetro, con gas moviéndose a velocidades de hasta 600 kilómetros por segundo. Un filamento conecta este disco con las entradas de gas más frío provenientes de las regiones exteriores de la galaxia.
Las observaciones se publicaron el 14 de julio en The Astrophysical Journal Letters. Indican que los chorros del agujero negro activo calientan el gas circundante, el cual posteriormente se enfría y forma filamentos que caen de nuevo hacia el interior. Las simulaciones realizadas por el equipo coincidieron con los datos del JWST y respaldan el papel de los campos magnéticos en la guía del gas.
Megan Donahue, de la Michigan State University, señaló que el telescopio está proporcionando miles de nuevas mediciones. Mark Voit, también de la MSU, observó que las imágenes confirman las predicciones sobre la canalización magnética de gas frío hacia el agujero negro.
NGC 4696 se encuentra en el cúmulo de Centauro, a unos 145 millones de años luz de la Tierra, y sirve como un ejemplo destacado para el estudio de los núcleos galácticos activos.