Investigadores han cartografiado una enorme red de cuencas en forma de abanico bajo la capa de hielo de la Antártida Oriental, conectando varias estructuras previamente estudiadas en una gran formación geológica. El descubrimiento, publicado en un estudio de 2026, ofrece nuevos conocimientos sobre el pasado tectónico del continente y su influencia en el movimiento actual del hielo.
La estructura, denominada Provincia de Cuencas en Forma de Abanico de la Antártida Oriental, incluye las cuencas de Wilkes y Aurora, junto con la cuenca que alberga el lago Vostok. Se formó mediante una extensión rotacional distribuida de la corteza continental, un proceso vinculado al antiguo supercontinente de Gondwana y a la posterior separación entre la Antártida y Australia. Un equipo internacional dirigido por el Dr. Egidio Armadillo de la Universidad de Génova combinó datos topográficos subglaciales, gravitatorios, magnéticos y sísmicos para identificar la formación. El Dr. Guy Paxman, de la Universidad de Durham, contribuyó con cálculos sobre cómo se vería el paisaje sin la capa de hielo. La forma del lecho rocoso afecta actualmente al flujo de hielo y a los lagos subglaciales, lo cual podría influir en la estabilidad de partes de la capa de hielo vulnerables al cambio climático. El estudio contó con el apoyo del Programa Nacional de Investigación Antártica de Italia.