Un nuevo estudio indica que algunos de los gigantescos valles de fractura de Venus se formaron recientemente y podrían seguir ensanchándose. Investigadores de la ETH de Zúrich utilizaron modelos 3D avanzados para cuestionar la visión del planeta como geológicamente inactivo. Los hallazgos apuntan a una actividad tectónica continua bajo la superficie.
Científicos de la ETH de Zúrich han producido las primeras simulaciones 3D de alta resolución sobre la formación de grietas en Venus. Dirigido por el profesor Taras Gerya con el autor principal Xi Yang, el equipo descubrió que los amplios flancos elevados de las grietas aparecen cuando las estructuras son jóvenes y aún se están moviendo. Los modelos muestran que las grietas pueden ensancharse a un ritmo de 3 a 10 centímetros por año. El estudio, publicado en Nature Geoscience, comparó las características simuladas con imágenes de la sonda Magallanes. Llegó a la conclusión de que algunas grietas son mucho más jóvenes que los 100 millones de años que se suponían anteriormente. Los flancos de las grietas se aplanan con el tiempo a medida que la corteza se relaja, lo que coincide con los paisajes observados. Los resultados sugieren que Venus tiene un interior más activo de lo que se creía durante mucho tiempo. Los investigadores de la ETH están contribuyendo con instrumentos a la misión EnVision de la ESA, cuyo lanzamiento está programado para principios de la década de 2030 para estudiar la superficie y el interior del planeta con mayor detalle.