Investigadores de la Universidad de Yale han propuesto un nuevo modelo que explica las fluctuaciones drásticas en el campo magnético de la Tierra durante el periodo Ediacárico, hace entre 630 y 540 millones de años. Su análisis de rocas provenientes de Marruecos sugiere que estos cambios siguieron un patrón global estructurado en lugar de ser un caos aleatorio. Los hallazgos, publicados en Science Advances, podrían mejorar las reconstrucciones de los continentes antiguos.
El campo magnético de la Tierra durante el periodo Ediacárico mostró una variabilidad inusual, preservando señales en las rocas que fluctuaron mucho más que en otras épocas. Esto supuso un reto para las reconstrucciones paleomagnéticas de continentes y océanos. Anteriormente, los científicos habían sugerido causas como movimientos rápidos de las placas tectónicas o el desplazamiento real de los polos, pero un nuevo estudio dirigido por investigadores de Yale cuestiona esas ideas. David Evans, profesor de ciencias planetarias y de la Tierra en Yale, declaró: 'Proponemos un nuevo modelo para el campo magnético terrestre que encuentra estructura en su variabilidad, en lugar de simplemente descartarlo como algo caótico y aleatorio'. El equipo desarrolló un método de análisis estadístico para los datos paleomagnéticos del Ediacárico con el fin de producir mapas sólidos de la geografía antigua. Al centrarse en rocas volcánicas de la región del Anti-Atlas en Marruecos, los colaboradores de la Universidad Cadi Ayyad ayudaron a identificar capas bien conservadas. James Pierce, autor principal del estudio y estudiante de doctorado en Yale, explicó: 'Pudimos determinar con precisión qué tan rápido cambiaban los polos magnéticos de la Tierra mediante el muestreo para paleomagnetismo a alta resolución estratigráfica y determinando edades precisas para estas rocas'. Los datos de alta resolución revelaron desplazamientos a lo largo de miles de años, descartando procesos más lentos como la deriva tectónica. Contribuciones de Dartmouth College e instituciones de Suiza y Alemania refinaron las cronologías. Evans señaló que los polos pudieron haberse desplazado por el planeta de una manera organizada. Este marco cierra las brechas en la historia tectónica de la Tierra, permitiendo visualizaciones coherentes desde hace miles de millones de años hasta la actualidad. La Fundación Nacional de Ciencias financió parcialmente la investigación.