Un grupo de investigadores ha creado el primer mapa global que muestra cómo se deforma la capa más profunda del manto terrestre, principalmente en regiones donde residen antiguas placas tectónicas subducidas. Utilizando más de 16 millones de sismogramas, el equipo confirmó los patrones previstos por los modelos geodinámicos. Los hallazgos, publicados en The Seismic Record, ofrecen nuevos conocimientos sobre el flujo del manto cerca del límite entre el núcleo y el manto.
Jonathan Wolf, de la Universidad de California en Berkeley, y sus colegas analizaron ondas sísmicas provenientes de terremotos para mapear la deformación en la parte inferior del manto, a unos 2.900 kilómetros bajo la superficie. Cubrieron casi el 75% de esta capa, detectando anisotropía sísmica —variaciones en la velocidad de las ondas según la dirección— en aproximadamente dos tercios de las áreas estudiadas. La mayor parte de la deformación coincide con las ubicaciones de placas profundamente enterradas por subducciones pasadas, tal como se esperaba en las simulaciones, pero ahora demostrado a nivel global mediante datos sísmicos. Wolf señaló: “No tenemos este tipo de comprensión a gran escala sobre el flujo en el manto inferior. Y eso es realmente a lo que queremos llegar”. El estudio se basó en más de 16 millones de sismogramas de 24 centros de datos de todo el mundo, incluidas ondas que viajan a través del núcleo y regresan. Este enorme conjunto de datos reveló cómo las placas pueden conservar anisotropía 'fósil' o desarrollar nuevos patrones a partir de interacciones intensas a profundidades extremas. Wolf describió los datos como un “tesoro” para futuras investigaciones, advirtiendo que la ausencia de señales no significa que no haya deformación. Espera que se realicen análisis más amplios para mapear las direcciones globales del flujo en el manto profundo.