Un nuevo estudio indica que la zona de subducción de Cascadia y la falla norte de San Andrés podrían provocar terremotos de forma sucesiva, lo que aumentaría potencialmente los riesgos de desastre a lo largo de la costa oeste de EE. UU. Los investigadores identificaron pruebas de dicha sincronización en núcleos de sedimentos del fondo marino que abarcan 3.100 años. Esta conexión podría afectar simultáneamente a ciudades desde San Francisco hasta Vancouver.
Dos grandes sistemas de fallas en la costa oeste de América del Norte (la zona de subducción de Cascadia y la falla de San Andrés) podrían estar más interconectados de lo que se pensaba, según una investigación dirigida por Chris Goldfinger, geólogo marino de la Universidad Estatal de Oregón. El estudio, publicado en Geosphere, analizó turbiditas en núcleos de sedimentos del fondo marino, revelando patrones que sugieren que los terremotos en una falla pueden desencadenar eventos en la otra en cuestión de minutos u horas. Goldfinger señaló tres casos en los últimos 1.500 años, incluido el de 1700, en los que esto ocurrió, basándose en similitudes en las capas de sedimento cerca del cabo Mendocino, California, donde se encuentran las fallas. Estos inusuales "dobletes" (capas invertidas de sedimento grueso y fino) apuntan a terremotos consecutivos en lugar de réplicas, confirmado por datación por radiocarbono. Materiales proporcionados por la Universidad Estatal de Oregón. Referencia de la revista: C. Goldfinger et al., Geosphere, 2025; 21 (6): 1132, DOI: 10.1130/GES02857.1. Goldfinger advirtió que un evento sincronizado podría desbordar los recursos de respuesta. "Podríamos esperar que un terremoto en una de las fallas por sí solo absorbería los recursos de todo el país para responder ante él", dijo. "Y si ambos ocurrieran juntos, entonces tendrías potencialmente a San Francisco, Portland, Seattle y Vancouver en una situación de emergencia en un marco de tiempo comprimido". El hallazgo se basa en décadas de investigación, incluyendo una expedición de 1999 donde una muestra de núcleo fuera de curso proporcionó evidencia clave. El estudio involucró a colaboradores de la Universidad Estatal de Oregón, la NOAA, la Universidad de Washington e instituciones en Alemania y España. Aunque los científicos han teorizado sobre las interacciones entre fallas, la evidencia en el mundo real ha sido limitada, siendo los terremotos de Sumatra de 2004-2005 un raro ejemplo con tres meses de diferencia. Esta investigación subraya la necesidad de mejorar la preparación ante terremotos en la costa oeste.