El Nelson Mandela Children’s Fund ha expresado preocupaciones sobre los posibles inconvenientes de prohibir el acceso a redes sociales a los niños, tras la reciente prohibición en Australia para menores de 16 años. Los expertos enfatizan la necesidad de orientación parental y el cumplimiento de directrices de salud en lugar de restricciones totales. Sudáfrica se insta a evaluar cuidadosamente medidas similares.
El Nelson Mandela Children’s Fund ha destacado riesgos potenciales asociados a la prohibición de redes sociales para niños, a la luz de que Australia se ha convertido en la primera nación en implementar tal prohibición para menores de 16 años. Este desarrollo, anunciado a principios de esta semana, ha generado discusiones sobre el equilibrio entre la protección infantil y el acceso a herramientas digitales.
Samke Mnguni, gerente de Programas de Liderazgo Juvenil del fondo, reconoció el audaz paso de Australia al priorizar el bienestar infantil sobre intereses comerciales, pero se detuvo antes de un respaldo total. Subrayó la importancia de una evaluación exhaustiva antes de cualquier adopción en Sudáfrica. «Aunque no puedo decir que apoyamos plenamente la decisión de Australia de prohibir el uso de plataformas de redes sociales por niños menores de 16 años, pensamos que Australia fue audaz al tomar esta decisión porque demostró que el bienestar infantil es más importante que las ganancias», declaró Mnguni. Además señaló las limitaciones de las prohibiciones, apuntando que los niños aún pueden acceder a las plataformas de forma encubierta, lo que requiere una mayor implicación parental. «Cuando los padres niegan a sus hijos el uso de plataformas de redes sociales, no significa que el niño no las usará. Esto significa que, como padres, debe haber firmeza y conversaciones constructivas con sus hijos sobre las implicaciones del uso de plataformas de redes sociales.»
Complementando esta visión, la especialista en Desarrollo de la Primera Infancia Kwanda Ndoda abogó por seguir las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre tiempo frente a pantallas para salvaguardar la salud de los niños. Estas recomendaciones excluyen la televisión pero cubren dispositivos como teléfonos y tabletas. Ndoda explicó: «El tiempo frente a pantalla es el tiempo dedicado a ver una pantalla. La Organización Mundial de la Salud tiene directrices estrictas que todos deben seguir para el beneficio de su propia salud, que incluyen directrices sobre cómo los padres pueden manejar el tiempo frente a pantalla de los niños... Una de las directrices es que, si un padre permite tiempo frente a pantalla a un niño, es importante que el padre esté cerca y supervise al niño mientras está frente a la pantalla.»
Esta precaución subraya un llamado más amplio a estrategias informadas que promuevan un compromiso digital seguro en lugar de prohibiciones generales.