Investigadores de la Universidad Northwestern han determinado las estructuras tridimensionales exactas de dos moléculas del polen de centeno que mostraron resultados prometedores contra tumores hace casi tres décadas. El avance elimina un obstáculo que ha persistido durante mucho tiempo para el estudio de estos compuestos en posibles aplicaciones contra el cáncer.
Hace casi 30 años, los científicos identificaron las secalósidas A y B en el polen de centeno y observaron que las moléculas parecían ralentizar el crecimiento tumoral en modelos animales. Sin conocer sus estructuras precisas, el progreso se detuvo.
Los químicos, dirigidos por Karl A. Scheidt, construyeron las moléculas desde cero en el laboratorio mediante síntesis total. Solo una de las dos estructuras candidatas coincidió con las muestras extraídas del polen de centeno, confirmando la disposición correcta.
El trabajo, publicado en el Journal of the American Chemical Society, proporciona un modelo para examinar cómo interactúan los compuestos con el sistema inmunológico. Scheidt señaló que los hallazgos abren un camino para identificar las partes activas de las moléculas y desarrollar versiones mejoradas.
El extracto de polen de centeno ya se utiliza como suplemento dietético para la salud de la próstata, aunque todavía no se ha convertido en un tratamiento farmacéutico.