La alianza OPEP+ anunció un incremento de 188.000 barriles diarios en su producción de crudo a partir de junio de 2026. Esta medida se suma al aumento de 206.000 barriles anunciado en abril. Sin embargo, el bloqueo en el estrecho de Ormuz limita su impacto en los mercados globales.
Tras una reunión telemática posterior a la salida de Emiratos Árabes Unidos del bloque, Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia —miembros de la OPEP— junto a Rusia, Omán y Kazajistán informaron el ajuste en el bombeo.
En un comunicado conjunto, los países señalaron que esta decisión "reafirma su compromiso con la estabilidad del mercado". Indicaron que continuarán "supervisando y evaluando de cerca las condiciones del mercado, en sus esfuerzos continuos por apoyar la estabilidad del mismo".
La medida busca contrarrestar la volatilidad de los precios del petróleo en un contexto de tensiones geopolíticas. No obstante, el conflicto no resuelto entre Irán y Estados Unidos ha bloqueado el estrecho de Ormuz, impidiendo la exportación de crudo del Golfo Pérsico.
Aunque el incremento es significativo en términos formales, su efecto en los mercados internacionales podría ser acotado mientras persistan las restricciones en esta ruta estratégica clave.