El 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía de la UNESCO, que tiene como objetivo proteger la diversidad lingüística y cultural, así como la poesía como patrimonio cultural vivo. La poesía se extiende más allá de los libros hacia la vida cotidiana, como en los cánticos de los partidos del Leksands IF y la música. Dala-Demokraten sostiene que se trata de manera demasiado periférica en las escuelas y que merece un papel central.
El Día Mundial de la Poesía de la UNESCO, celebrado el 21 de marzo, busca salvaguardar la diversidad lingüística y cultural, recordando a la vez la poesía como un patrimonio cultural inmaterial vivo. La poesía va más allá de las portadas de los libros; aparece en las gradas durante los partidos en casa del Leksands IF, en la música, en versos que perduran y cuando el lenguaje se convierte en ritmo, densidad, resistencia y sorpresa. Dala-Demokraten subraya el lugar natural que la poesía debe tener en las escuelas. Las investigaciones indican que a menudo se trata de forma periférica: vista como algo refinado, difícil y poco práctico, utilizada para iniciar lecciones o cerrar periodos escolares en lugar de ser un contenido fundamental. El periódico califica esto como lamentable, ya que la poesía nos obliga a detenernos ante el lenguaje mismo y, por lo tanto, merece un papel central en la educación.