Quantum Backrooms es un videojuego de terror con niveles laberínticos creados mediante un ordenador cuántico real. El juego está disponible en línea para que los jugadores exploren habitaciones inquietantes sin necesidad de tener acceso a hardware cuántico.
James Wootton, de Moth Quantum, dirigió el desarrollo del juego, inspirándose en la leyenda de internet de los Backrooms. Cada habitación del juego corresponde al estado cuántico de un cúbit, y los caminos entre las habitaciones reflejan las conexiones entre los cúbits. Esta configuración pretende transmitir la sensación de estar dentro de un ordenador cuántico, donde los elementos no observados cambian constantemente hasta que son observados.