El programa de cohetes Neutron de Rocket Lab enfrenta retrasos, pero la empresa ve oportunidades significativas en la defensa espacial. Los analistas describen los retrasos como manejables, con crecimiento de ventas y un backlog sustancial que respaldan las perspectivas futuras. La firma se posiciona como un actor verticalmente integrado en el sector de la defensa espacial.
Rocket Lab, cotizada como RKLB en Nasdaq, ha experimentado retrasos en el desarrollo de su cohete Neutron, que los analistas consideran reales pero manejables. Se han implementado correcciones en la fabricación, y se espera que los costos de investigación y desarrollo alcancen su pico en el primer trimestre de 2026. A pesar de estos contratiempos, la empresa reportó un crecimiento secuencial de ventas del 16% en el cuarto trimestre de 2025, acompañado de una expansión de márgenes. Su backlog asciende a 1.850 millones de dólares, con el 65% proveniente de clientes gubernamentales. El valor de la acción ha subido un 1,2% desde un reciente informe de analistas que la elevó a recomendación de compra. Esta evaluación califica a Rocket Lab como una compra especulativa, con una valoración justa y potencial alcista ligado al crecimiento a largo plazo más allá de 2030. La empresa se está convirtiendo en una entidad de defensa espacial verticalmente integrada, donde se espera que un mayor ritmo de lanzamientos y contratos de defensa impulsen la expansión futura. Los analistas enfatizan que, aunque persisten los desafíos de Neutron, el panorama más amplio de la defensa espacial presenta oportunidades sustanciales para Rocket Lab. El enfoque en ingresos relacionados con el gobierno subraya su dirección estratégica en este sector.