La Corte Suprema ha advertido contra el uso de cargos por violación tras relaciones consensuadas fallidas. Describió dicho mal uso como una profunda preocupación para un poder judicial sobrecargado.
Un banco de la Corte Suprema compuesto por las juezas BV Nagarathna y Ujjal Bhuyan anuló procedimientos penales contra un abogado de Chhattisgarh acusado de violar repetidamente a una colega casada bajo la falsa promesa de matrimonio. El tribunal sostuvo que no toda ruptura de una promesa de matrimonio constituye violación; el delito aplica solo si la promesa se hizo desde el principio únicamente para obtener consentimiento sexual sin intención de cumplirla. La denunciante, una abogada de 33 años, madre casada con divorcio pendiente, alegó una relación física desde septiembre de 2022 hasta enero de 2025 basada en garantías de matrimonio. Afirmó embarazo y aborto forzado, lo que llevó a una FIR en febrero de 2025 bajo la Sección 376(2)(n) del IPC por violación repetida. El tribunal señaló que permaneció legalmente casada durante todo el tiempo, haciendo nulo cualquier promesa de matrimonio bajo la Sección 5(i) de la Ley de Matrimonio Hindú de 1955, que prohíbe la bigamia. El abogado principal Sanjay R Hegde representó al acusado. El banco observó que la denunciante, abogada ella misma, reveló su estado civil inicialmente, haciendo inconsistentes las afirmaciones de engaño. Basándose en precedentes como Prashant v. State of NCT of Delhi y Samadhan v. State of Maharashtra, reiteró que «una mera ruptura de relación entre pareja consentidora no puede resultar en inicio de procedimientos penales». La sentencia enfatizó que tal mal uso trivializa la violación, estigmatiza al acusado y sobrecarga el sistema de justicia. Los tribunales deben distinguir la violencia sexual genuina de relaciones consensuadas amargas por disputas o cambio de opinión.