Un nuevo análisis de cerca de 10.000 pruebas reales de baterías para vehículos eléctricos reveló que el Tesla Model 3 con paquete LFP de CATL conservó mayor capacidad que las versiones basadas en níquel tras un alto kilometraje.
El estudio realizado por la empresa sueca de venta de vehículos eléctricos usados Carla examinó 9.954 pruebas de baterías llevadas a cabo en Suecia entre 2022 y 2026 mediante diagnósticos de AVILOO. Se centró en vehículos que habían recorrido más de 100.000 km, lo que equivale a unas 62.000 millas.
El Model 3 con paquete LFP registró una salud media de la batería del 93,3 por ciento, superando a las versiones de níquel-cobalto-aluminio de Panasonic. Esos paquetes de níquel mostraron la menor retención en el conjunto de datos, creando una brecha de cinco puntos entre las químicas con mejor y peor rendimiento en el mismo modelo de coche.
El Kia e-Niro y el Hyundai Kona encabezaron el ranking general de 20 modelos con una salud media superior al 97 por ciento. Los resultados se alinean con otros datos de flotas de Geotab y los propios informes de Tesla sobre la pérdida de capacidad tras 200.000 millas.
Las conclusiones destacan cómo las baterías LFP toleran mejor la carga diaria al 100 por ciento que las celdas de níquel, las cuales Tesla recomienda limitar al 80-90 por ciento para asegurar su longevidad.