Elon Musk ha declarado que el chip AI5 de próxima generación de Tesla está casi completo en su diseño, seis meses después de afirmar que estaba terminado. Samsung prepara su fábrica en Texas para operaciones de prueba que apoyen la producción de AI5 a finales de 2026. El chip será fabricado por Samsung y TSMC con procesos avanzados.
Elon Musk anunció recientemente que el chip AI5 de Tesla, destinado a aplicaciones de IA avanzadas incluidas la conducción autónoma, está 'casi terminado' en su fase de diseño. Esta actualización llega seis meses después de que Musk declarara previamente que el chip estaba 'terminado', lo que indica un retraso en el cronograma de desarrollo. En una publicación en X, Musk también reveló que el trabajo inicial en el chip sucesor AI6 está en marcha, con Tesla apuntando a un ciclo de diseño acelerado de nueve meses para iteraciones futuras como AI7, AI8 y AI9. Sugirió que este ritmo rápido podría posicionar los chips de Tesla como los procesadores de IA de mayor volumen a nivel global. Apoyando este progreso, Samsung Electronics está acelerando las operaciones en su nueva planta de semiconductores en Taylor, Texas, específicamente para producir el chip AI5. La instalación, la primera planta de fabricación de obleas de Samsung en Estados Unidos que abarca 4,85 millones de metros cuadrados, está cerca de completarse con unos 7000 trabajadores en el sitio, incluidos 1000 en el edificio de oficinas. Según informes, Samsung planea iniciar operaciones de prueba del equipo de litografía ultravioleta extrema (EUV) en marzo de 2026, allanando el camino para la producción completa de AI5 en la segunda mitad del año. La empresa busca un permiso temporal de ocupación para comenzar la fabricación antes de que la planta esté totalmente terminada. Tesla ha colaborado con Samsung y Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) para la producción de AI5. TSMC utilizará un proceso de 3 nm, mientras que Samsung apunta a tecnología de 2 nm, lo que podría ofrecer ventajas de rendimiento. Estos desarrollos subrayan el impulso agresivo de Tesla en hardware de IA para mejorar sus iniciativas de Full Self-Driving y robótica, aunque el retraso inicial destaca los desafíos para cumplir con cronogramas ambiciosos.