En tiempos difíciles, los productores de tabaco de Villa Clara han donado 48 módulos fotovoltaicos para garantizar energía eléctrica de emergencia en centros vitales de la provincia. Esta iniciativa refleja el compromiso personal de estos agricultores, quienes utilizaron sus ahorros para apoyar a instituciones como policlínicos, maternidades y hospitales. Otros actores económicos se suman con donaciones adicionales de alimentos y equipos.
En Santa Clara, provincia de Villa Clara, un grupo de productores de tabaco ha realizado una donación significativa para enfrentar las dificultades energéticas que afectan a Cuba. Los agricultores entregaron 48 módulos equipados con paneles fotovoltaicos y estaciones de energía, destinados a proporcionar electricidad de emergencia en lugares esenciales como policlínicos, hogares de maternidad, residencias de ancianos, funerarias y hospitales.
Esta contribución surge del esfuerzo y el compromiso personal de los donantes, quienes destinaron sus ahorros a esta causa humanitaria. Según el informe, esta acción se suma a esfuerzos previos que incluyen el impermeabilizado de techos en hospitales, la adquisición de aires acondicionados y ventiladores, la restauración y reemplazo de carpintería y mobiliario, así como la pintura de salas y áreas comunes. Estas intervenciones ya benefician a cientos de niños, jóvenes y personas mayores.
La solidaridad se presenta como una forma efectiva de resistencia en el contexto actual. Otros actores económicos de la región, tanto estatales como privados, están preparando donaciones de alimentos, equipos, ropa y utensilios para distribuir entre los más necesitados, destacando el espíritu de compartir que caracteriza a los cubanos, especialmente hacia los más vulnerables.