La Unión Eléctrica Nacional (UNE) de Cuba inicia la instalación de 5000 sistemas fotovoltaicos de 2 kW donados por China para diversificar la matriz energética y garantizar servicios esenciales durante la crisis energética. De estos, 2671 se destinan a centros vitales en todos los municipios, mientras que el resto beneficiará a hogares aislados. Elena Maidelín Ortiz Fernández, jefa del proyecto, destaca que estos sistemas proporcionan seguridad energética en momentos críticos.
La Unión Eléctrica Nacional (UNE) está implementando un programa para instalar 5000 sistemas fotovoltaicos de 2 kW donados por la República Popular China. El objetivo es diversificar la matriz energética y asegurar servicios esenciales en medio de la actual crisis energética en el país.
De los sistemas, 2671 se asignaron a centros vitales en todos los municipios, en colaboración con agencias nacionales, provinciales y municipales. Elena Maidelín Ortiz Fernández, jefa del proyecto de instalación, explicó a Granma: «La decisión fue asignar 2671 sistemas para su instalación en centros vitales a lo largo de todos los municipios».
Entre los beneficiarios se encuentran hogares de maternidad, asilos de ancianos, centros para adultos mayores, policlínicos (salas de emergencia), funerarias, sucursales bancarias (incluidas casas de cambio), estaciones de radio municipales, transmisores de radio, instalaciones de comunicaciones Etecsa y oficinas comerciales de la UNE.
Ortiz Fernández aclaró que el propósito no es la autosuficiencia total, sino la supervivencia energética durante cortes de energía. «Instalar un sistema de 2 kW en un centro vital municipal es la herramienta perfecta para proteger lo esencial, lo verdaderamente necesario para lograr la autonomía de ese municipio», afirmó. Estos sistemas son aislados, no conectados a la red eléctrica, permitiendo operaciones continuas como la administración de vacunas, atención a ancianos y funciones bancarias durante apagones.
Para superar limitaciones de combustible y transporte, se coordinó con empresas eléctricas provinciales y gobiernos locales. «Se realizó una coordinación previa con todos los transportistas que pudieran ayudarnos a transportar estos recursos, y por eso se hizo una planificación meticulosa para lograr lo que hemos logrado hoy: tener los recursos en todas las provincias para poder instalar estos sistemas», detalló.
Los 2329 sistemas restantes se instalarán en hogares aislados con generadores limitados por falta de combustible, y en hogares «de cero voltios» sin acceso previo a la electricidad. Esto permitirá conectar más electrodomésticos por períodos más largos en áreas remotas, cambiando la vida de las personas y previniendo migraciones. «Si instalas un sistema de 2 kW para estas personas allí, permitiéndoles tener un refrigerador, un ventilador, un televisor, sus vidas cambian completamente, y prevenimos que migren de sus comunidades», señaló Ortiz Fernández.
Además, la UNE desarrolla otros proyectos renovables, como 126 estaciones de carga para niños dependientes de la electricidad (114 instaladas) y en Holguín, 502 sistemas de 2 kW financiados por una donación canadiense, con el 60% ya colocado. Estos programas promueven la resiliencia energética y ahorros durante los apagones críticos.