En medio de una crisis energética sin fin en Cuba, los triciclos eléctricos están ofreciendo alivio significativo para el transporte de bienes y personas que pueden permitírselos. Estos vehículos alternativos ayudan a mitigar los altos costos del combustible importado, mientras que los propietarios los cargan cuando hay electricidad disponible o mediante paneles solares.
Cuba enfrenta una crisis energética sin precedentes, donde aproximadamente la mitad de la generación eléctrica proviene de plantas termoeléctricas que utilizan crudo cubano pesado, el cual no se puede refinar en gasolina o diésel. Como resultado, casi todo el combustible para vehículos de combustión interna debe importarse, al igual que el necesario para generadores de respaldo. Esta situación ha impulsado tanto al sector estatal como al privado a buscar alternativas, como los triciclos eléctricos en La Habana.
Con el precio de un litro de gasolina alcanzando hasta 3.500 pesos (alrededor de 8 dólares), estos vehículos eléctricos representan una opción económica. Los propietarios esperan los momentos del día con suministro eléctrico para cargarlos, y en algunos casos, utilizan paneles fotovoltaicos solares instalados en diversas partes del país. Esta foto característica, tomada por Ernesto Gonzlaez Díaz, ilustra cómo estos triciclos están ayudando a aliviar la crisis en el transporte diario. La publicación destaca 18 fotos que muestran su uso en la capital cubana.