Universal Music Group anunció que su consejo de administración aprobó la venta de la mitad de su participación accionaria en Spotify, destinando una parte de los beneficios a los artistas. La medida cumple con una promesa de 2018 y se relaciona con las negociaciones del contrato de Taylor Swift. Lucian Grainge reveló la decisión durante la presentación de resultados del primer trimestre de la compañía el 29 de abril.
El presidente y director ejecutivo de Universal Music Group, Lucian Grainge, declaró durante la presentación de resultados del martes que el consejo de administración de la compañía aprobó la venta de la mitad de la participación accionaria de UMG en Spotify. Una parte de los beneficios obtenidos de la desinversión se distribuirá a los artistas de UMG, de acuerdo con sus contratos. UMG confirmó en un comunicado que los artistas recibirán una parte de los ingresos, en coherencia con su enfoque de compensación a los artistas, mientras que la parte correspondiente a la empresa respaldará inicialmente su programa de recompra, el cual, según Grainge, duplicará su tamaño. El anuncio sigue a una sugerencia del inversor Pershing Square, cuyo fundador, Bill Ackman, valoró la participación total de UMG en Spotify en 2.700 millones de euros (3.100 millones de dólares) en una carta de propuesta de fusión el 7 de abril, proponiendo 750 millones de euros para los artistas si se aprobaba. La oferta no vinculante de Pershing no prosperó, pero UMG avanzó de forma independiente con la venta parcial; la compañía señaló que aún no se han vendido acciones. Este avance se deriva de un compromiso asumido por UMG en marzo de 2018 para compartir los futuros ingresos de la desinversión en Spotify con sus artistas, reflejando los compromisos adquiridos por Warner Music Group y Sony Music Group. Taylor Swift, quien firmó con Republic Records de UMG en noviembre de 2018 tras dejar Big Machine, negoció una cláusula clave para asegurar que dichos pagos fueran no recuperables. En una publicación de Instagram en ese momento, Swift escribió: “Como parte de mi nuevo contrato con Universal Music Group, pedí que cualquier venta de sus acciones de Spotify resultara en una distribución de dinero a sus artistas, de forma no recuperable. Han aceptado generosamente esto, bajo condiciones que consideran serán mucho mejores que las pagadas anteriormente por otros grandes sellos discográficos”. La estructura no recuperable aborda las preocupaciones de la industria sobre que los pagos pudieran compensar los anticipos pendientes de los artistas. Aunque se desconocen las cantidades exactas para cada individuo, la venta podría generar cientos de millones de dólares para los artistas, especialmente para aquellos con saldos no recuperados. Iniciativas similares de Warner (que benefició a 4.500 artistas de catálogo en 2023), Sony (que pagó millones a miles de personas para 2022) y otros, han saldado dichas deudas.