El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos ha anunciado que la mayoría de los solicitantes de residencia permanente deberán regresar a sus países de origen para realizar el trámite, poniendo fin a una práctica de décadas que permitía el ajuste de estatus dentro de Estados Unidos.
El 22 de mayo, el Departamento de Seguridad Nacional y el USCIS emitieron un memorando de política instruyendo a los funcionarios a considerar el ajuste de estatus como un acto extraordinario de gracia administrativa. Los solicitantes ahora deben demostrar factores de equidad inusuales, más allá de tener antecedentes limpios y cumplir con los criterios de elegibilidad.
El cambio afecta particularmente a los ciudadanos indios, quienes enfrentan largas esperas en las categorías EB-2 y EB-3. El Departamento de Estado también anunció que las visas EB-2 para ciudadanos indios se agotaron para el año fiscal que termina en septiembre de 2026.
Los abogados de inmigración Rajiv Khanna y Asel Williams advirtieron que este cambio podría generar retrasos en las citas y pérdida de empleos. Los legisladores demócratas Grace Meng y Greg Stanton criticaron la medida calificándola de imprudente.
El USCIS afirmó que la política vuelve a la intención original de la ley y libera recursos para otras prioridades. Aún no está claro cuándo entrará en vigor la directriz en su totalidad.