En un seminario sobre gansterismo y disfunción social celebrado en la Universidad de Western Cape se afirmó que la policía por sí sola no puede abordar el problema con eficacia. Partes interesadas de la sociedad civil, la policía, el gobierno y las comunidades debatieron sobre sus raíces, consecuencias y respuestas. Jeremy Veary, ex jefe de detectives de Cabo Occidental, abogó por potenciar las fuerzas del orden junto con soluciones sociales.
El seminario Gangsterism and Social Dysfunction, organizado por la Universidad de Western Cape, reunió a las principales partes interesadas, entre ellas organizaciones de la sociedad civil, policía, representantes del gobierno y miembros de la comunidad. Reflexionaron sobre las raíces, consecuencias y posibles respuestas al gansterismo en Sudáfrica. Los informes publicados sobre el acto celebrado el 18 de marzo de 2026 destacan que la policía por sí sola no puede hacer frente con eficacia a la subcultura de las bandas y su evolución hasta convertirse en grupos organizados en la actualidad. Esta subcultura, vinculada a las "bandas de números", persiste desde hace unos 200 años. Jeremy Veary, ex jefe de detectives de Cabo Occidental, declaró que hay que dar más poder a las fuerzas del orden, pero subrayó que se necesitan intervenciones más amplias. Dijo: "La subcultura del número de bandas lleva con nosotros 200 años y no puede ser abordada por la policía por sí sola, pero hace que nuestras bandas estén tan organizadas como lo están hoy. Cuando un chico de 15 años te dice que de mayor quiere ser general del 28, te das cuenta de que la educación ha fracasado, las iglesias han fracasado, todos los modelos educativos han fracasado. Por tanto, son retos que hay que abordar". El debate subraya los fallos de la educación, las instituciones religiosas y los modelos de conducta como factores coadyuvantes.